El Partido Popular gana las elecciones generales del 23J, pero queda lejos de la mayoría absoluta para gobernar
Alberto Núñez Feijóo vence en las urnas con 137 escaños, mientras que el PSOE resiste con 121. La falta de mayoría del bloque de derechas deja la llave de la gobernabilidad en manos de los partidos nacionalistas e independentistas.
El Partido Popular ha logrado la victoria en las elecciones generales de este 23 de julio, pero el tablero político español se asoma a un escenario de pactos de extrema complejidad o, en su defecto, al bloqueo. Según los datos oficiales, el PP de Alberto Núñez Feijóo ha alcanzado los 137 escaños (33,1% de los votos). Sin embargo, la suma con los 33 diputados obtenidos por Vox (que pierde 19 representantes) se queda en 170, a seis asientos de la mayoría absoluta necesaria para gobernar.
El escrutinio y el posterior análisis de los principales medios de comunicación han reflejado lo que se define como una "victoria amarga" para el bloque conservador. Contra la mayoría de los pronósticos, el PSOE de Pedro Sánchez ha logrado 121 escaños (el 31,7% de los sufragios, mejorando sus resultados de 2019). Junto a los 31 escaños de Sumar, la coalición liderada por Yolanda Díaz, el bloque progresista mantiene vivas sus opciones de mantenerse en el poder.
El peso territorial y la llave de la gobernabilidad
La lectura de los resultados desde la prensa regional aporta las claves de este desenlace. Las cabeceras andaluzas han subrayado cómo el PP ha logrado teñir de azul Andalucía, consolidando su hegemonía en la comunidad con mayor peso demográfico, pero sin lograr el margen arrasador que pronosticaban para arrastrar el resultado nacional.
También se ha puesto el foco en el contrapeso ejercido por Cataluña y el País Vasco. El hundimiento del independentismo catalán en las urnas ha beneficiado directamente al PSC, que ha actuado como principal dique de contención frente a la derecha.
A pesar de la pérdida de votos de las formaciones nacionalistas, la aritmética parlamentaria les otorga el control absoluto de los tiempos políticos. Como han señalado unánimemente estos medios en sus editoriales, si Pedro Sánchez quiere ser investido presidente, necesitará articular una mayoría de 176 escaños. Para ello, requiere el apoyo de ERC (7), EH Bildu (6), PNV (5), BNG (1) y, de forma ineludible, el favor de Junts per Catalunya. El partido del expresidente Carles Puigdemont, con sus 7 diputados, se erige como el árbitro definitivo de la legislatura.
Feijóo ya ha anunciado su intención de iniciar contactos para intentar una investidura como lista más votada, apelando a la responsabilidad de Estado, mientras que en la sede socialista se da por fracasado al "bloque involucionista". España se adentra en un periodo de complejas negociaciones bajo la amenaza latente de una repetición electoral.
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