La restauración dunar en La Manga recupera 33.000 metros cuadrados de costa
La restauración dunar en La Manga ha permitido recuperar seis espacios costeros mediante la eliminación de flora invasora, la creación de nuevas dunas y la plantación de casi 11.000 ejemplares autóctonos. La actuación busca proteger la biodiversidad y reforzar la costa frente a la erosión y los temporales.
La Manga del Mar Menor cuenta ya con 33.000 metros cuadrados de sistemas dunares restaurados. Los trabajos, impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se han desarrollado en seis zonas situadas entre el Canal del Estacio y Veneziola, en el municipio murciano de San Javier. La intervención ha supuesto una inversión de 210.000 euros y forma parte del programa estatal para recuperar el Mar Menor.
Dunas recuperadas
Una de las principales actuaciones ha sido la retirada de especies exóticas invasoras en 3.900 metros cuadrados, especialmente de uña de gato, una planta que desplaza a la vegetación propia del litoral y altera el equilibrio de estos ecosistemas.
La actuación se ha llevado a cabo en dos zonas del Mediterráneo y cuatro del Mar Menor.
Además, se han creado cerca de 3.800 metros cuadrados de nuevas dunas utilizando arribazones de posidonia. Estos restos naturales ayudan a retener la arena y favorecen la formación de barreras capaces de amortiguar el impacto de las olas durante los temporales.
La restauración se ha completado con la plantación de 10.923 ejemplares de especies autóctonas, entre ellas la azucena de mar, el cuernecillo de mar, la lechuga de mar y la esparraguera del Mar Menor. También se han instalado captadores de arena y vallados de madera y cuerda para proteger las zonas regeneradas del tránsito de personas y vehículos.
Especie protegida
Entre las plantas recuperadas destaca la esparraguera del Mar Menor, una especie exclusiva de este entorno que fue catalogada en peligro de extinción en 2023. La mayor parte de sus poblaciones se encuentra en áreas sometidas a una intensa presión urbanística, por lo que restaurar sus hábitats resulta esencial para su supervivencia.
El proyecto continuará durante al menos cuatro años con controles cada cuatro meses para evitar que las especies invasoras vuelvan a extenderse. Los trabajos también han permitido retirar restos de hormigón y escombros acumulados en diferentes puntos del litoral.
La actuación se ha llevado a cabo en dos zonas del Mediterráneo y cuatro del Mar Menor. Su recuperación no solo mejora la biodiversidad, sino que ayuda a conservar la arena de las playas y aumenta la capacidad de la costa para resistir la erosión y los efectos del cambio climático.
La buena noticia es que una parte de La Manga vuelve a recuperar el paisaje natural que protege su litoral. Miles de plantas, nuevas dunas y un seguimiento a largo plazo ofrecen ahora más espacio a la biodiversidad y una defensa más fuerte frente a los temporales.
No hay comentarios